Excusiones en la Costa del Sol: Una vista en vacaciones al mercadillo de Marbella


Excusiones en la Costa del Sol: Una vista en vacaciones al mercadillo de Marbella

El “mercadillo” de Marbella es uno de los más famosos de la Costa del Sol, desde la hora Tercia (nueve de la mañana) comienzan a montar sus tenderetes comerciantes llegados desde varios lugares y rincones de la zona y algo más allá, con la intención de poder vender alguno de sus productos a los turistas y visitantes que pululan por la costa.   Mientras esto sucede, se puede disfrutar de los únicos momentos de quietud del día en torno a la Plaza de Toros de Nueva Andalucía en Marbella.
El rio Verde, un rio lento y cristalino que nace en Sierra Blanca, lame el canal de piedra por el que había sido desviado muchos años atrás cuando comenzaron a construir el famoso puerto deportivo de Banus. Sobre el puente que debemos cruzar para salvar el rio, ya se divisan los primeros carteles anunciando los accesos al lugar, así como, donde se sitúan los aparcamientos más cercanos, pero los conocedores del lugar prefieren dejar sus vehículos en los alrededores y junto al Puerto Banus, pues lo cierto es que ya noche falta dar tanto rodeo como antaño, la existencia de nuevos accesos hacen que el pequeño camino se convierta en un grato paseo.
Y poco a poco, comenzamos a ver los primeros tenderetes de ventas con objetos viejos, antiguos, usados, semi  rotos e incluso algunos apenas sin usar, bonitos, feos, horribles, coquetos grandes pequeños excesivos porque aquí encuentras de todo “hasta lo que no buscas”. Y poco a poco el lugar comienza a llenarse y un bullicio se apodera de todo el entorno.
El transito de las personas se hace lento y cada instante que pasa se ve más gente parada en los tenderetes, puestos o kioskos; las lenguas que se escuchan parecen recordar otro lugar, incluso otra época; y se suceden situaciones subrealistas como un señor posiblemente de origen ruso queriendo  hablar en su idioma a un señor venido de la ciudad de Ronda, o un señor árabe queriendo hablar en un exquisito francés a un chino. Pero finalmente todos recurren al lenguaje de los signos todos realizan el trueque, la venta o simplemente se ponen de acuerdo para más tarde.  Así vemos como una enorme puerta con remaches en cobre está siendo porteada en esos precisos momentos por cuatro formidos operarios; la acaba de comprar Bernard, un francés afincado en Marbella hace  no menos de treinta y cinco años y generalmente siempre que viene al mecadillo, compra algo, desde hortalizas y frutas del día, a cualquier objeto de cerámica. Viste curiosamente un sagum holgado, sin botones, de color berenjena y le cubre todo su cuerpo hasta una cuarta por encima del tobillo, lleva al cuello un impresionante grueso cordón de oro. Bernard es una persona de excelente carácter, que siempre tiene tiempo para compartir en amena charla con quien se encuentra en su camino.
Y así transcurre la mañana del sábado en este lugar, si tienes ocasión de visitar la Costa del Sol y pasarte por Marbella no olvides planificar una visita al rastro o mercadillo, seguro que aunque no compres nada, te gustará.
Enviado por Emilio Torres B.     

Los mejores Hoteles para viajar un fin de semana a Benalmádena

Los mejores Hoteles para viajar un fin de semana a Benalmádena
Hotel Benalmadena Medplaya Riviera
Una tarde tempestuosa de fin de semana nos sentamos en el salón del hotel, junto a nosotros otros turistas ven el canal de noticias de televisión de la BBC, estamos sentados en unos confortables sofá que hace que nos relajemos viendo a través de las amplias cristalera el cuidado jardín con una magnífica piscina, podemos observar los columpios que tienen dispuestos para los más pequeños. Observamos y es para maravillarse de la longitud del rail de madera que serpentea por el suelo; leer detenidamente una guía de hoteles de lujo de Benalmádena mientra bebemos a sorbos una taza de te de jazmín. Hasta nosotros llega el chirrido de las zapatillas de goma que traen unos niños merodeando entre las mesas buscando a sus padres, estos se apresuran a llevarlos a la zona reservada para los niños que existe en casi todos los hoteles en Benalmádena, cosa bastante habitual, hoy día casi todos los hoteles modernos destina una amplia zona destinada a los más pequeños, efectivamente se están dando cuenta que existen familias que valoran muy positivamente la existencia de instalaciones dedicada exclusivamente a los más pequeños de la familia y es una garantía para los hoteles, porque muchos de estos clientes vuelven a reservar online para el siguiente fin de semana disponible.

Durante los veranos los hoteles en Benalmádena siempre tienen programadas una gran cantidad y variedad des actividades, aunque los directivos de las cadenas hoteleras afincadas en Benalmádena son conscientes que en Benalmadena es muy difícil aburrirse.
Puede que no necesites un hotel en Benalmádena en primera línea de playa, pero lo que si es cierto es que en Banalmádena los encuentra y además de una exquisita calidad, estos hoteles a pie de playa en Benalmádena ofrecen a los clientes un acceso directo a la playa, lugar donde encontrar sombrillas y tumbonas, pero además el hotel pone a disposición de sus huéspedes las toallas de playa.

La Costa del sol atrajo la atención de los turistas hace ya muchas décadas, pero ahora se convierte en uno de los lugares turísticos que ofrecen mayor cantidad de establecimientos hoteleros como la calidad a unos precios totalmente competitivos. Ni entonces ni hoy la fama ha supuesto una variación en los objetivos de atender a los turistas con esmero y queriendo hacer realmente bien todo aquello que confiere a la atención al huésped.
Ciertamente tienen una gran calidad los hoteles en Benalmádena, el personal lleva décadas de profesionalidad constante, es por decirlo de alguna manera, un activo importante, desde el principio fue notable la importancia que tenía para el sector turístico la amabilidad y el alto índice de profesionalidad con que se trata a los clientes en los hoteles de la Costa del Sol, siempre pendientes de que no falte el más mínimo detalle para convertir el fin de semana en los hoteles de Benalmádena en una estancia siempre muy gratificante.